En otros estudios
se ha visto la posibilidad de que los disléxicos tengan una persistencia
visual mayor que los no disléxicos, con lo que se produciría interferencia
entre unos estímulos y los siguientes, lo que a su vez daría lugar a movimientos
erráticos en los ojos. En los estudios sobre la discriminación auditiva
se ha visto que una pérdida auditiva en las frecuencias altas o bajas puede
dar errores en unos tipos u otros de letras. Sin embargo los últimos estudios
inciden en que el problema no es la percepción o discriminación auditiva,
sino en etiquetar el sonido como igual o diferente. Otros trabajos se han
centrado en el estudio de la integración de los datos auditivos y visuales,
pero una vez más se va hacia la creencia de que la dificultad se encuentra
en la mediación verbal que se da en estas integraciones. Los movimientos
oculares o sacádicos que se producen en la lectura, se ha estudiado
en muchas ocasiones que son anómalos en los disléxicos. Sin embargo esto
no parece que sea la causa de los problemas observados, sino más bien la
consecuencia del mal aprendizaje y las dificultades que el niño tiene. Las
dificultades en las seriaciones y las secuenciaciones sí parecen
ser bastante características de los disléxicos, si bien aun se discute la
implicación y el significado real de los descubrimientos experimentales
realizados.
Se ha trabajado
en múltiples investigaciones sobre la memoria a corto plazo y su
influencia en la lecto-escritura. No se aprecian dificultades en la memoria
a largo plazo, ya que son capaces de aprender y recordar lo aprendido. Lo
que se ha detectado es una cierta debilidad de la memoria corto plazo, particularmente
la memoria serial y secuencial y la codificación auditivo-verbal, por lo
que usan más los códigos de acceso visual.
En los estudios
sobre las dificultades específicamente verbales se ve que el problema
no es conceptual, como hemos dicho en otro momento, ya que los niños tienen
una buena inteligencia, sino que el problema aparece al abstraer y generalizar
la información verbal en tareas tales como la transferencia de información
y es un sutil déficit del lenguaje que dificulta la integración de visual
a verbal.
Los estudios basados
en los aspectos fonológicos parecen avalar que los disléxicos son
sutilmente disfásicos. Y nuevamente se afirma que las dificultades se relacionan
con la traducción de la información visual a verbal en la memoria a corto
plazo. Los factores sintácticos, semánticos y léxicos, funciones
lingüísticas de orden superior, al ser analizados en los disléxicos nos
proporcionan datos que nos indican que esos niños son inferiores en el uso
de la morfología estructural y que hacen poco uso de los rasgos suprasegmentarios,
como el tono, el acento,... pasando por alto importantes señales lingüísticas
que a los demás nos ayudan a la comprensión del texto. Parece haber pruebas
de la existencia de ciertas dificultades en el procesamiento sintáctico
y semántico en los niños disléxicos, pero estas no parecen demasiado graves.
De todo lo
anterior , lo que se deduce de cara al diagnóstico y tratamiento, es la
importancia de las dificultades de procesamiento verbal. Son dificultades
relacionadas con la traducción de la entrada visual a códigos verbales o
de base auditiva. Hay pues sólidas pruebas de algún tipo de dificultad de
codificación fonológica/fonética /verbal en los niños disléxicos.